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Info al Día

24/09/2018

Amplían la “Secundaria del Futuro”

Suman otras 25 escuelas a la nueva secundaria porteña con prácticas laborales

Había arrancado este año con 19 colegios. El modelo busca reducir la deserción, mejorar los aprendizajes y, en el último año, vincular a los alumnos con el mundo del trabajo. Por esto, hubo protestas el año pasado.

La reforma más ambiciosa de la escuela secundaria en Capital nació el año pasado entre tropezones. Muchos recordarán las tomas de los colegios así como las protestas y los debates sobre las prácticas educativas laborales en el quinto año. Pero pasados aquellos primeros sofocones, la llamada “Secundaria del Futuro” dio finalmente sus primeros pasos.

Este año, el Gobierno porteño comenzó a implementarla en los primeros años de 19 escuelas públicas: ya llegó a 2.784 estudiantes y 863 docentes. Y este miércoles el jefe de gobierno de la Ciudad anunció que en 2019 se sumarán otros 25 colegios más. Son 11 escuelas medias, 10 técnicas, 2 normales y 2 artísticas. De modo que el año que viene se avanzará en el segundo año de las 19 escuelas que ya arrancaron, más el primer año de las nuevas 25.

Si bien el contenido curricular es el mismo, el gran cambio de la “Secundaria del futuro” con respecto a la tradicional se da en la forma en que se organizan las clases y la tarea de los docentes. Además de las materias tradicionales, en esas escuelas también se trabajan en tres “áreas de conocimiento” que agrupan a las distintas disciplinas. Ellas son “ciencias exactas y naturales”, “ciencias sociales y humanitarias” y “comunicación y expresión”. Y se estimula a que los alumnos trabajen con proyectos interdisciplinarios vinculados con su vida cotidiana.

Para evaluar a los alumnos, hay un nuevo sistema de notas, que busca reducir los fracasos y la repitencia. Ya no se evalúa por trimestres ni por promedios, en su lugar hay una combinación de notas conceptuales, nota numérica ponderada y “rúbrica por habilidades”, que determina cuánto pueden aplicar los alumnos los conceptos aprendidos en clase.

También está previsto que en quinto año los estudiantes hagan prácticas laborales. Pero para eso falta aún, así que el debate por el momento parece haber quedado postergado.

La nueva secundaria de Capital está enmarcada en un proceso integral de reforma de la escuela media decidida por el conjunto de los ministros de Educación de todo el país. El próximo 1° de noviembre todos ellos deberán presentar en el Consejo Federal de Educación su plan de implementación, que muestre cómo van a llegar al total de las escuelas en 2025.

La escuela secundaria pasa hoy por una profunda crisis. Unos mil adolescentes abandonan las aulas cada día en el país, principalmente porque no le encuentran sentido a su formato. Y quienes sí la terminan (79,7% lo hace en tiempo y forma en la Ciudad) salen con bajo nivel en los conocimientos más relevantes. Con el nuevo diseño de la enseñanza se busca motivar a los alumnos, reducir la deserción y mejorar los aprendizajes.

“Logramos en este primer año que el 30% del tiempo de las clases sea compartida entre profesores de distintas materias que planifican en forma conjunta 2 horas por semana. Ahora el 25% de las planificaciones ya son por áreas. Pagamos un plus a los docentes que planifican de esta manera, para que se vayan concentrando en esta nueva dinámica. Además, con la nueva forma de evaluar bajamos en 11% la cantidad de alumnos en riesgo de desaprobar el año”, le dijo a este diario la ministra de Educación porteña Soledad Acuña.

La ministra agregó otras novedades de la nueva secundaria. Por ejemplo, que ahora hay más instancias de recuperación de contenidos para los chicos que reprueban y un nuevo boletín, en el que se van marcando los avances de cada uno, que logró que los padres se interesen más por las trayectorias educativas de sus hijos. Así, afirma, se va armando un “plan individual de aprendizaje” de cada alumno, con más seguimiento.

La clave está en los “proyectos” que integran contenidos

Una de las claves de la nueva secundaria que se plantea para todo el país es que los alumnos trabajen, cada vez más, en “proyectos” que integren en forma transversal los contenidos de las distintas disciplinas. Esos proyectos, además de formar parte del enfoque institucional de cada escuela, deberían estar vinculados a la vida cotidiana de los alumnos, de modo de despertar su interés.

En la escuela de Comercio 22 de Capital, por ejemplo, trabajaron este año en el proyecto “talles y tallas”, sobre la figura humana y la discriminación. Los docentes integraron conceptos de proporciones (matemática), formación ética y ciudadana y Educación Sexual Integral, por los estereotipos de género.

Otro proyecto del IES Juan B. Justo consistió en la producción de una huerta hidropónica (técnica para cultivar plantas sin usar tierra) y combinó materias como geografía, historia, formación ética y ciudadana y educación tecnológica

FUENTE: Diario Clarín